El presidente del CDE del PRI, Rubén Antonio Zuarh Esquinca, advirtió que Morena enfrenta señalamientos graves por presuntos vínculos con el crimen organizado, por lo que exigió investigaciones a fondo y sin excepciones.
El dirigente sostuvo que existen indicios de intervención del crimen en procesos electorales y estructuras de gobierno en estados como Sinaloa, Tamaulipas, Baja California y Zacatecas. “No son hechos aislados; son patrones que deben esclarecerse”, afirmó.
Sobre el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señaló que debe enfrentar la justicia y responder a los señalamientos públicos en su contra. Subrayó que separarse del cargo no sustituye la rendición de cuentas.
Zuarh Esquinca agregó que otros funcionarios y exfuncionarios de Morena han sido mencionados en investigaciones, lo que refleja un problema que pone en riesgo al Estado de derecho.
Asimismo, cuestionó la política de seguridad instaurada en el Gobierno de López Obrador, al considerar que permitio la expansión de organizaciones delictivas. “México no puede normalizar la violencia ni la impunidad”, enfatizó.
El líder priista afirmó que la situación en Sinaloa, marcada por violencia y afectaciones económicas, exige acciones inmediatas y responsabilidades claras.
Rechazó que el argumento de soberanía se utilice como excusa para evadir la justicia y sostuvo que la cooperación internacional fortalece el combate a la impunidad.
Finalmente, recordó que el PRI ha presentado denuncias ante la FGR y organismos internacionales por la presunta intervención del crimen en elecciones, y llamó a las fuerzas políticas a actuar con firmeza. “Se trata de defender la legalidad, la seguridad y la paz de México”, concluyó.


