• El secretario de Educación aplicó una herramienta proyectiva con enfoque psicopedagógico para explorar cómo la alfabetización comienza a transformar las aspiraciones y la participación social de las mujeres
“Cuando les he preguntado a las mujeres quiénes deberían gobernar, si los hombres o las mujeres, ellas han respondido que también pueden hacerlo, porque los hombres toman mucho trago”, compartió Roy Mandujano, secretario de Educación, al referirse a los cambios culturales que comienzan a visibilizarse a partir del programa de alfabetización Chiapas Puede.
Bajo la visión e impulso del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, el programa, coordinado por la Secretaría de Educación, ha brindado justicia educativa a más de 200 mil personas en el estado y se ha consolidado como una estrategia de transformación social, con una metodología intercultural que reconoce la diversidad lingüística y las realidades de las comunidades chiapanecas.
Para el secretario de Educación, acercar la enseñanza de la lectura y la escritura significa mucho más que adquirir conocimientos: representa abrir oportunidades, fortalecer la confianza y ampliar las posibilidades de participación de quienes durante años enfrentaron barreras para ejercer plenamente su derecho a la educación, particularmente las mujeres de comunidades indígenas.
“Estamos construyendo un proceso de libertad y democratización para todas las comunidades, pero especialmente para las mujeres. Muchas de ellas pertenecen a pueblos originarios y aprendieron en su lengua materna; hoy también están aprendiendo español. Son quienes han tenido una participación muy importante dentro del programa. Hablamos de un cambio social porque, poco a poco, comienzan a asumir nuevos roles en sus comunidades”, expresó Mandujano.
Como parte de este proceso y en el marco de la preparación de la siguiente etapa de Chiapas Puede, enfocada en la continuidad educativa hacia el nivel primaria, el secretario aplicó junto a un grupo de especialistas en psicología y pedagogía de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) una herramienta proyectiva de carácter psicopedagógico a un círculo de estudio en Zinacantán. El ejercicio permitió explorar percepciones, aspiraciones y formas de interpretar la realidad social, a partir de las respuestas de las y los participantes.
Entre los temas identificados durante esta actividad destacó la disposición de las mujeres a imaginar nuevas posibilidades de participación en la vida pública, incluida la oportunidad de ocupar cargos de representación y liderazgo. Estos planteamientos ofrecen indicios de cómo el acceso a la educación puede contribuir a fortalecer la confianza personal y ampliar los horizontes de participación comunitaria.
“Uno de los temas que surgieron fue la falta de educación como una barrera que durante mucho tiempo limitó el desarrollo pleno de muchas personas. Hoy, cuando las mujeres tienen la oportunidad de aprender y reconocen sus propias capacidades, también comienzan a imaginarse como presidentas municipales, gobernadoras o lideresas políticas”, señaló el titular educativo.
Esta transformación no se limita al aprendizaje de las letras. También se expresa en la posibilidad de que las mujeres reconozcan su voz, compartan sus ideas y se visualicen participando en decisiones que afectan la vida de sus familias y comunidades. La educación abre así nuevos espacios para el diálogo, el ejercicio de los derechos y la construcción de relaciones más participativas.
Con el liderazgo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, Chiapas Puede avanza con una visión que entiende la alfabetización como una herramienta de justicia social: aprender a leer y escribir también puede significar descubrir que es posible participar, decidir y construir un futuro distinto.


