Aida Guadalupe Jiménez Sesma, directora del Centro para la Prevención y el Tratamiento de Adicciones (Centra Chiapas), destacó la importancia de fortalecer la prevención, la atención integral y el acompañamiento familiar como pilares para hacer frente al problema de las adicciones en el estado.
Durante una entrevista, la directora explicó que Centra, institución dependiente de la Fiscalía General del Estado, desarrolla su trabajo a través de dos ejes fundamentales: la prevención y el tratamiento. Desde esta visión, se llevan a cabo talleres y pláticas dirigidas a niñas, niños, adolescentes, jóvenes, madres y padres de familia, con el propósito de brindar herramientas que permitan identificar factores y señales de riesgo, así como conocer las alternativas de atención disponibles.
Jiménez Sesma señaló que la estrategia preventiva comienza desde el cuarto grado de primaria y busca acercar información especializada a las comunidades educativas y a las familias, considerando que la detección oportuna y la comunicación son fundamentales para evitar que los problemas relacionados con el consumo de sustancias se agraven.
En materia de tratamiento, informó que Centra cuenta con cinco clínicas en distintos municipios del estado, además de una modalidad ambulatoria en San Cristóbal de Las Casas, diseñada especialmente para brindar atención a menores de edad mediante terapias conductuales y familiares, luego de las disposiciones legales que impiden su atención bajo un esquema residencial. La directora resaltó que el objetivo es involucrar a las familias y construir redes de apoyo que acompañen a las personas durante su proceso de recuperación.
La titular de Centra Chiapas destacó que el modelo de atención se distingue por su enfoque humanista e integral. Las clínicas cuentan con equipos multidisciplinarios conformados por personal médico, de enfermería, psicología, consejería y otras áreas, además de actividades físicas, culturales y acciones encaminadas a fortalecer las oportunidades de desarrollo de las y los usuarios.
Explicó que el tratamiento residencial tiene una duración de tres meses y posteriormente continúa una etapa postresidencial de seguimiento durante un año, debido a que la recuperación requiere continuidad, acompañamiento y herramientas para enfrentar el regreso al entorno social y familiar. Asimismo, subrayó que la participación de las familias resulta determinante, pues las adicciones deben ser comprendidas y atendidas como una enfermedad que requiere apoyo especializado y empatía.
Aida Jiménez también puso énfasis en uno de los principales desafíos: terminar con la normalización del consumo de alcohol, al que identificó como una de las primeras sustancias de contacto. Por ello, consideró indispensable reforzar la prevención desde edades tempranas y generar mayor conciencia entre madres, padres, docentes y sociedad en general sobre los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes.
Como parte de las acciones que actualmente impulsa Centra, destacó la participación en la estrategia “Prevenir para el Buen Vivir”, mediante la cual se acercan herramientas de prevención e intervención a estudiantes, docentes y familias. El trabajo busca detectar factores de riesgo relacionados con el consumo de sustancias y otras situaciones que pueden afectar el bienestar de niñas, niños y jóvenes.
La directora señaló que los resultados obtenidos reflejan la importancia de mantener un acompañamiento permanente. De acuerdo con lo expuesto durante la entrevista, alrededor del 80 por ciento de las personas que han concluido y seguido el tratamiento de Centra permanecen en proceso de recuperación, y algunas de ellas incluso colaboran actualmente en labores de prevención o comparten sus experiencias para motivar a otras personas.
Finalmente, Aida Guadalupe Jiménez Sesma reiteró su llamado a las juventudes para tomar decisiones informadas y recordar que no todo lo que se presenta como una moda representa algo positivo. Asimismo, pidió a la sociedad evitar la estigmatización de quienes atraviesan o han atravesado por un proceso de adicción, pues la empatía y la apertura son fundamentales para lograr una verdadera reintegración.
Con una visión centrada en la prevención, la atención especializada y el acompañamiento humano, la directora de Centra Chiapas refrendó el compromiso de seguir construyendo alternativas para que más personas encuentren una oportunidad de recuperación y puedan reconstruir su proyecto de vida.


