A 100 años de su nacimiento, destacan su amor por el estado y su compromiso desde el tricolor.
El presidente del PRI en Chiapas, Rubén Antonio Zuarh Esquinca, resaltó la figura de Jaime Sabines como un chiapaneco universal que, además de su legado literario, sirvió a su estado desde la política, siempre con arraigo, sensibilidad social y lealtad al partido.
En el marco del centenario del natalicio del poeta chiapaneco Jaime Sabines, el presidente del Partido Revolucionario Institucional en Chiapas, Rubén Antonio Zuarh Esquinca, destacó su legado como un referente cultural y político profundamente ligado a su tierra y a las causas sociales.
El dirigente priista subrayó que Sabines no sólo fue uno de los poetas más leídos y queridos de México, sino también un chiapaneco que nunca perdió el arraigo por su estado. Recordó que desde el PRI encontró un espacio para servir a Chiapas, al representar a la entidad en dos ocasiones como diputado federal, llevando su sensibilidad y visión humanista al ámbito público.
Zuarh Esquinca afirmó que la figura del autor de Horal, Tarumba y Algo sobre la muerte del mayor Sabines trasciende generaciones por la honestidad de su voz y su cercanía con la gente. Señaló que su obra, marcada por temas como el amor, la muerte y la vida cotidiana, refleja el sentir de un México profundo, pero también el compromiso de un hombre con su tiempo.
Asimismo, resaltó que Sabines fue una voz crítica ante las injusticias y un defensor de la libertad, cualidades que también definieron su paso por el servicio público. “Jaime Sabines fue un gran chiapaneco que amó al PRI y que desde ahí sirvió a su estado con convicción y compromiso social”, expresó.
El legado del poeta permanece vigente y representa un motivo de orgullo para Chiapas y para el PRI, al encarnar los valores de cercanía con la gente, sensibilidad social y vocación de servicio.


