El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Chiapas rechazó el dictamen de Morena sobre la supuesta reducción de la jornada laboral a 40 horas, al advertir que se trata de una simulación que legaliza jornadas más largas y mantiene intacto el desgaste de las y los trabajadores, afirmó su presidente estatal, Rubén Antonio Zuarth Esquinca.
El dirigente priista señaló que la propuesta oficial conserva el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso y permite hasta 12 horas extra semanales, lo que en los hechos autoriza semanas laborales de hasta 52 horas. “No es una reducción, es un engaño disfrazado de derecho laboral”, sostuvo.

Zuarth Esquinca subrayó que el PRI sí respalda una reducción real de la jornada laboral, sin afectar salarios ni prestaciones, y recordó que el tricolor fue el primer partido en México en impulsar una reforma seria para modernizar las condiciones de trabajo. La propuesta priista establece 40 horas efectivas, distribuidas en cinco días de trabajo y dos de descanso obligatorio.
Advirtió que Morena presume “40 horas”, pero difiere su aplicación hasta 2030, lo que convierte la reforma en propaganda política y no en un beneficio inmediato para millones de trabajadores. “Bajan el número en el discurso, pero no bajan los días trabajados ni el agotamiento físico”, afirmó.
El líder del PRI en Chiapas señaló que una jornada laboral moderna debe proteger la salud, la vida y la productividad de las personas, y no perpetuar esquemas heredados del siglo pasado. Recordó que experiencias internacionales han demostrado que reducir horas no afecta la productividad, pero sí mejora la calidad de vida.
Finalmente, Zuarth Esquinca afirmó que el PRI no avalará reformas que simulen avances y profundicen la precarización laboral. “La postura es clara: sí a 40 horas reales, con dos días de descanso; no a una reforma que promete menos trabajo, pero deja a las y los trabajadores igual o peor”, concluyó.


