Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.– En un acto histórico que marca un antes y un después en la vida pública del estado, el hasta hoy conocido como Movimiento de Esperanza celebró su Asamblea General Estatal, en la que se consolidó formalmente como una organización política legalmente constituida, validada conforme a la normatividad por las autoridades electorales competentes.
Ante la presencia de más de 140 delegadas y delegados provenientes de todos los municipios de Chiapas, la asamblea determinó por unanimidad adoptar el nombre de Movimiento de la Cuarta Transformación, dando paso a una nueva etapa política caracterizada por la participación ciudadana, la transparencia y la ruptura definitiva con las viejas prácticas de cúpula y prebendas.
En un ambiente de alegría, esperanza y certidumbre, el nuevo movimiento se presentó como una alternativa real de poder popular, abierta a mujeres y hombres que buscan participar en la vida pública sin someterse a padrinazgos empresariales, intereses económicos ni imposiciones de élite. Su estructura, afirmaron, emana del pueblo, se construye desde el territorio y responde a una visión de transformación profunda y duradera para Chiapas.
El Movimiento de la Cuarta Transformación en Chiapas es liderado por un tuxtleco de arraigo profundo, un hombre con principios firmes, trayectoria congruente y vocación social, que camina con su gente, escucha antes de decidir y gobierna desde la cercanía. Es un liderazgo querido por el pueblo, reconocido no por el discurso, sino por la convivencia cotidiana, compartiendo el pozol, bebida ancestral que simboliza identidad, comunidad y resistencia, y manteniendo siempre el contacto directo con la base social.
Como el conejo de nuestros símbolos populares, este liderazgo se caracteriza por su agilidad política, sensibilidad social y capacidad para moverse entre la gente sin perder el rumbo, atento al territorio, a las causas justas y a las nuevas generaciones. No es un dirigente de escritorio, sino un líder que entiende la política como servicio, identidad y compromiso con Chiapas.
Durante el encuentro se destacó que este proceso organizativo es resultado de asambleas distritales previas, donde se integraron liderazgos renovados, libres de compromisos con la clase política tradicional y con auténtico respaldo social. “Estamos consolidando la transformación que México inició y que en nuestro estado avanza con el Gobierno de la Nueva Era”, se expresó ante las y los delegados.
El Movimiento de la Cuarta Transformación en Chiapas nace con una visión clara, heredar liderazgo con identidad, justicia social y esperanza real, fortaleciendo la participación ciudadana y construyendo un proyecto político sin simulaciones, sin privilegios y con el pueblo como eje central.
Hoy, Chiapas entra en la Nueva ERA que estaba esperando.
Hoy, somos la esperanza de Chiapas.


