Imaginar la pesada tribuna del Congreso de Chiapas rodando por las calles de Tuxtla Gutiérrez resulta, cuando menos, inusual. Esa es la premisa empírica de “La tribuna es tuya”, una iniciativa de la diputada local Marcela Castillo diseñada para invertir la lógica del poder: sacar el debate de la cámara y plantarlo en mercados, escuelas y parques.
En una conversación con Víctor Hugo Flores Soriano para el espacio En Privado de la revista Régimen, la legisladora explicó la trastienda de este ejercicio. La intención es que la agenda nazca del asfalto. “Que las decisiones no sean tomadas por quienes ocupamos el cargo público, sino que sepan que somos un vehículo para hacer llegar esa necesidad al Congreso”, precisó.
Castillo, actual presidenta de la Comisión de Planeación para el Desarrollo, delineó una legislatura que ha alterado el panorama legal de las mujeres chiapanecas. Hablamos de exigencias sociales postergadas durante décadas. La legalización del derecho a decidir, el veto al matrimonio infantil forzado, la imposición de penas máximas a feminicidas y la luz verde al matrimonio igualitario marcan el saldo del periodo reciente.
El horizonte inmediato, de cara a las sesiones de abril, concentra el trabajo de la diputada en dos flancos urbanos. El primero es ecológico y de continuidad política: blindar el rescate del Río Sabinal mediante un marco legal que garantice su supervivencia frente a los cambios de administración municipal. El segundo atiende la violencia cotidiana. Su propuesta busca instaurar “paradas seguras” en el transporte público local, a la par de un diseño legal más duro contra la violencia política de género.


