El programa Entraste & En Contraste, de Régimen de Chiapas, presentó una conversación orientada a conocer a Jovani Salazar más allá de su trayectoria profesional. A lo largo de la entrevista, conducida por Silvano Bautista y Jorge Clemente, el invitado construyó un retrato personal en el que se entrelazaron su formación, su visión del entorno y los temas que marcaron su interés por la vida pública.
Desde su experiencia en el ámbito digital, Salazar expuso una manera particular de entender el desarrollo: aquella que parte del acceso al conocimiento y de la cercanía con la gente. Su paso por proyectos relacionados con el Museo Chiapas de Ciencia y Tecnología y el Planetario fue presentado como un ejemplo de cómo la innovación pudo traducirse en mayor participación ciudadana. Del mismo modo, la caravana tecnológica apareció como una extensión natural de esa lógica: llevar herramientas y saberes a distintos puntos del estado, sin concentrarlos únicamente en los espacios urbanos.
La conversación avanzó hacia su relación con Tuxtla Gutiérrez, ciudad que el invitado describió desde la familiaridad y el conocimiento directo. Más que enumerar problemas, su discurso delineó preocupaciones claras: un entorno ambiental cada vez más presionado, un crecimiento urbano desordenado y una ciudad que, a su juicio, exigía decisiones de largo plazo. La contaminación, el manejo de residuos, el comercio informal, la tenencia de la tierra, los escurrimientos en zonas vulnerables y la protección de los cerros fueron abordados como síntomas de una misma falta de planeación integral.
En el terreno personal, Salazar habló desde la cercanía al referirse a Eduardo Ramírez, a quien describió como un amigo antes que como una figura política. En ese contexto, expresó una percepción de compromiso con Chiapas, al considerar que asumía los costos de las decisiones públicas. Al mismo tiempo, el invitado marcó distancia de cualquier aspiración inmediata, al reconocer que aún no se sentía preparado para asumir responsabilidades a nivel estatal, posicionándose desde una postura de prudencia y autocrítica.
La entrevista cerró dejando ver a un Jovani Salazar que se definió menos por los cargos y más por la manera en que observa su entorno: con atención al territorio, a la tecnología como herramienta social y a la necesidad de construir, antes que imponer, una ruta propia dentro de la vida pública.


