La historia real de una mujer que transformó sus experiencias de vida en una fuente de inspiración llega a la palestra pública con fuerza, la autora tapachulteca Sara Antón, creadora del libro “Nada me rompió”, sostuvo un diálogo cercano y enriquecedor con la diputada local Katy Aguiar, en un encuentro que puso en el centro del debate el valor de la palabra, la memoria y las narrativas que emergen desde el territorio chiapaneco, durante la conversación, ambas mujeres intercambiaron reflexiones profundas sobre la obra y el impacto que ha generado en la comunidad por la potencia de su narrativa y la honestidad con la que la escritora comparte sus vivencias.
“Nada me rompió” se erige como un testimonio íntimo y profundo sobre la resiliencia humana, según la coincidencia de ambas participantes, la obra inspira por su historia, su voz auténtica y la sensibilidad con la que logra acompañar a quienes encuentran en sus páginas reflejos de sus propias vidas, ha logrado convertirse en un referente de fortaleza y sanación en Chiapas y más allá, al visibilizar experiencias que tocan fibras profundas en el tejido social y generan empatía colectiva entre quienes la leen.
La diputada Katy Aguiar destacó que reconocer y difundir el talento local no es solo un gesto de aprecio, sino también una forma fundamental de impulsar la cultura, la identidad y las expresiones que surgen desde la tierra chiapaneca, subrayó la importancia de abrir espacios para la literatura y las artes desde el ámbito legislativo, ya que estos espacios permiten fortalecer proyectos que dan voz a historias capaces de contribuir a la transformación social y al fortalecimiento del tejido comunitario.
El encuentro entre la legisladora y la escritora reafirma el papel clave que juegan las narrativas territoriales en la construcción de una sociedad más consciente y solidaria, Sara Antón, cuya historia se resume en el lema, “La historia real de una mujer que convirtió sus cicatrices en alas”, demuestra que las palabras tienen el poder de sanar, conectar y elevar la mirada hacia nuevos horizontes de esperanza.
La obra de Sara Antón sigue cosechando reconocimiento por su capacidad de transformar dolor en conocimiento y vulnerabilidad en fuerza, este diálogo entre la política y la literatura pone de manifiesto que cuando se unen la voluntad de generar cambio y la potencia de la palabra, las historias locales pueden convertirse en herramientas de empoderamiento para toda la comunidad chiapaneca.


