En el marco del pódcast “Platicando con el Jaguar”, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar sostuvo una conversación cercana con la secretaria de Medio Ambiente, Malena Torres Abarca, quien compartió su trayectoria personal y profesional, así como los avances en materia ambiental que impulsa el actual gobierno en Chiapas.
Originaria de Jaltenango La Paz y de formación normalista, Torres Abarca ha construido una carrera sólida tanto en el ámbito educativo como en el servicio público, desempeñándose como líder sindical, regidora y legisladora en distintos niveles. Hoy, al frente de la política ambiental del estado, destacó el enfoque integral del Plan Estatal de Desarrollo, particularmente el eje “Chiapas con conciencia ambiental”, que promueve acciones concretas para la conservación de los recursos naturales y el bienestar comunitario.
Entre los proyectos más relevantes, sobresale la estrategia de microcuencas, que contempla trabajos de restauración ecológica, generación de empleo y fortalecimiento de comunidades en decenas de municipios. A ello se suman iniciativas como la instalación de estufas ahorradoras de leña y la ampliación de áreas naturales protegidas, reflejo —según subrayó— de una política pública que prioriza la sostenibilidad y la participación social.
Durante el diálogo, también se dio voz a jóvenes participantes de la Academia Climática, quienes reconocieron la apertura institucional para involucrar a las nuevas generaciones en el cuidado del medio ambiente. Sus testimonios evidencian una creciente conciencia ecológica y el interés por convertirse en agentes de cambio desde sus comunidades.
El gobernador enfatizó la importancia de recuperar la visión ancestral del “buen vivir”, entendida como la armonía entre el ser humano y la naturaleza. En este sentido, hizo un llamado a fortalecer la cultura de conservación y a asumir un compromiso ético con la protección de la madre tierra, evitando prácticas que atenten contra el equilibrio ecológico.
Finalmente, ambos coincidieron en que el reto ambiental requiere la suma de esfuerzos entre gobierno, sociedad y juventudes, consolidando así un modelo de desarrollo que garantice la preservación de los ecosistemas y el bienestar de las futuras generaciones.


