En el marco del programa Tributando con Estilo, conducido por Paulo Alexander Pascacio Jiménez y el licenciado Juan Francisco López Moreno, el especialista en prevención de operaciones con recursos de procedencia ilícita, Carlos Méndez, advirtió sobre los crecientes riesgos que enfrentan tanto empresas como ciudadanos ante el fenómeno del lavado de dinero, especialmente de cara a las reformas que entrarán en vigor en julio de 2026.
Durante la emisión, el experto subrayó que el desconocimiento y la confianza excesiva son factores que incrementan la vulnerabilidad de las personas frente a este tipo de delitos. “Desde el momento en que alguien puede ser utilizado a través de su cuenta bancaria, ya está en riesgo. Y las sanciones no solo son económicas, sino que pueden implicar penas de prisión”, puntualizó.
Uno de los puntos centrales abordados fue la evolución del sistema financiero, el cual, gracias a las tecnologías digitales y las instituciones fintech, ha facilitado el acceso a servicios financieros, pero también ha abierto nuevas puertas a prácticas ilícitas. Méndez Cañaveral destacó que actualmente todas las cuentas están fiscalizadas y vinculadas a un RFC o CURP, lo que permite un seguimiento más estricto por parte de las autoridades, como el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
El especialista explicó que, además del sistema financiero tradicional, existen al menos 17 actividades consideradas vulnerables conforme a la ley, entre ellas el sector inmobiliario, la compra-venta de vehículos, los servicios notariales y el arrendamiento. En este sentido, enfatizó que muchas personas realizan estas actividades sin estar plenamente conscientes de sus obligaciones legales, lo que puede derivar en sanciones severas.
Asimismo, alertó sobre prácticas comunes que representan “banderas rojas”, como prestar cuentas bancarias, aceptar operaciones inusuales o confiar en que “eso no puede pasar”. “Creer que no nos va a suceder, pensar que en nuestro sector no hay riesgos o asumir que estos delitos son exclusivos del narcotráfico, son errores frecuentes que pueden tener consecuencias graves”, indicó.
Otro de los riesgos señalados fue la suplantación de identidad, delito que ha incrementado con el uso de tecnologías digitales. El especialista recomendó no compartir datos personales, evitar el uso de redes públicas inseguras y tener precaución con dispositivos de pago sin contacto, los cuales pueden ser vulnerados mediante tecnologías de proximidad.
En cuanto a las empresas, Méndez Cañaveral hizo hincapié en la importancia de implementar procesos de prevención, como la debida diligencia en la identificación de clientes y el cumplimiento de reportes ante las autoridades. “No cumplir sale más caro que prevenir. Muchas veces los empresarios buscan ayuda cuando ya enfrentan una auditoría, y en ese punto las opciones son limitadas”, señaló.
Finalmente, el experto reiteró que la prevención es una responsabilidad compartida entre autoridades, empresas y ciudadanía. “El lavado de dinero no es un problema aislado ni exclusivo de ciertos sectores; es un fenómeno global que puede afectar a cualquiera. La clave está en la información, la prevención y la correcta implementación de procesos”, concluyó.
El programa cerró con un llamado a la conciencia y a la adopción de buenas prácticas, destacando que, en un entorno cada vez más digitalizado, la educación financiera y legal es fundamental para evitar caer en redes de delitos financieros.


