Con el objetivo de colocar en el centro la perspectiva de infancia y consolidar un enfoque más humano en los procesos judiciales, el Poder Judicial del Estado de Chiapas, encabezado por el magistrado presidente Juan Carlos Moreno Guillén, puso en marcha las actividades correspondientes al segundo periodo de la segunda edición del “Proyecto Restaurando Vínculos: Programa Estatal de Educación Parental para la Paz Familiar y Social”.
Esta iniciativa se desarrolla de manera simultánea en los distritos judiciales de Tuxtla, San Cristóbal, Comitán, Villaflores, Tapachula y Pichucalco, con la participación de madres, padres y personas tutoras de niñas, niños y adolescentes que forman parte de procesos relacionados con divorcio, guarda y custodia, así como derecho de convivencia. El programa contempla siete módulos y dos sesiones presenciales, una dirigida a madres y tutoras y otra a padres y tutores.
Como parte del arranque, se llevaron a cabo actos protocolarios en cada una de las sedes, donde las personas juzgadoras recibieron a las y los participantes y dieron a conocer los objetivos de este proyecto, enfocado en proporcionar herramientas para afrontar de mejor manera las controversias familiares, priorizando en todo momento el bienestar emocional y la estabilidad de niñas, niños y adolescentes.
Durante la inauguración realizada en la sede judicial de Tuxtla, la consejera de la Judicatura, María de Lourdes Hernández Bonilla, resaltó el respaldo y fortalecimiento que el magistrado presidente Juan Carlos Moreno Guillén ha brindado a este programa, al considerar que representa una nueva manera de impartir justicia desde una visión humanista. Señaló que mediante la promoción de una crianza positiva se busca contribuir a que las nuevas generaciones crezcan en entornos seguros y afectivos, favoreciendo una sociedad chiapaneca más feliz y pacífica.
A su vez, la consejera de la Judicatura, María Magdalena Vila Domínguez, destacó que el proyecto constituye un referente a nivel nacional y llamó a las y los participantes a aprovechar los conocimientos, herramientas y experiencias compartidas por las personas ponentes. Subrayó que la función del Poder Judicial no se limita a resolver controversias, sino que también contempla acciones encaminadas a reconstruir y fortalecer los lazos familiares, reconociendo a la familia como uno de los principales pilares de la sociedad.
En el mismo sentido, el consejero de la Judicatura, José Francisco Trujillo Ochoa, destacó la necesidad de recuperar los vínculos familiares y fomentar nuevas maneras de relacionarse, al considerar que los hogares donde prevalecen el respeto, la comunicación y la empatía contribuyen a sentar las bases de una convivencia social más armónica y pacífica.
Para el inicio de esta etapa se impartió el primer módulo, denominado “La Familia”. En la sede judicial de Tuxtla estuvo a cargo de la psicóloga Georgina Rebeca Aguilar Gamboa; en San Cristóbal, de Julio César Bravo Figueroa; en Pichucalco, de Themis Urania Vázquez Figueroa; en Villaflores, de Paola Alicia Morales Rodríguez; en Tapachula, de Cristian Alberto Cigarroa Ortega, y en Comitán, de Julio Roblero Méndez.
En el acto protocolario efectuado en Tuxtla también estuvieron presentes el consejero de la Judicatura, Hermann Hoppenstedt Pariente; la directora del Centro de Convivencia Familiar (Cecofam), Priscila Stephany Morales Monzón; la directora general del Centro Estatal de Justicia Alternativa (CEJA), Laura Guadalupe Domínguez Rodríguez, y el director del Instituto de Formación, Profesionalización y Carrera Judicial, José Luis Baltazar Argüello.


