En medio del señalamiento internacional que coloca a México bajo la lupa por más de 133 mil personas desaparecidas, el PRI en Chiapas salió a fijar postura y a exigir que no se oculte una crisis que advirtió ya es inocultable.
Desde la sede estatal del tricolor, en rueda de prensa, su dirigente, Rubén Antonio Zuarth Esquinca, sostuvo que la decisión de la ONU de llevar el tema a la Asamblea General confirma la dimensión de una emergencia humanitaria que ha sido minimizada por el Gobierno federal.
“Se trata de una crisis que lastima al país y que hoy el mundo reconoce”, afirmó.
Acompañado de integrantes del Comité Directivo Estatal, el líder priista destacó la postura de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, encabezada por María Dolores González Sarabia, al respaldar el escrutinio internacional, y contrastó esa apertura con la reacción del oficialismo.
Acusó que la administración de Morena, así como la titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, han optado por descalificar tanto la resolución de la ONU como a los colectivos de búsqueda, en lugar de asumir la gravedad del fenómeno.
En ese contexto, advirtió que el posicionamiento internacional también apunta a posibles responsabilidades del Estado mexicano ante omisiones, negligencia e incluso participación de autoridades, en un escenario donde más del 90 por ciento de los casos permanece sin esclarecer.
Zuarth Esquinca señaló que, ante la inacción institucional, son las madres y familias quienes realizan labores de búsqueda, enfrentando riesgos, amenazas y abandono, lo que configura una revictimización constante.
El PRI en Chiapas expresó su respaldo a la cooperación internacional y planteó la creación de mecanismos especiales de seguimiento, asistencia técnica externa y supervisión independiente.


